El senador Flávio Bolsonaro se ubicó al frente del preconteo en los comicios presidenciales que tuvieron lugar este domingo 4 de octubre en territorio brasileño. De acuerdo con el reporte más reciente del Tribunal Supremo Electoral, que abarca el 91,13 % del padrón, el parlamentario acumuló un 47,97 % de los sufragios, superando por tres puntos al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien registró un 44,06 %.
Ninguno de los otros diez aspirantes alcanzó los apoyos requeridos para seguir en la contienda. Si el hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro hubiera superado el umbral del 50 % de los votos, habría triunfado en la primera vuelta para asumir la jefatura de Estado en 2027; sin embargo, el avance del escrutinio permitió que Lula da Silva acortara distancias.
Lula, de 80 años, aspira a un cuarto periodo no consecutivo y ha centrado su discurso en la defensa de la soberanía nacional frente a lo que califica como injerencia en la zona por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Campaña, propuestas y perfiles
Por su parte, Flávio Bolsonaro —un congresista con escasa proyección nacional hasta hace pocos meses— estructuró su estrategia proselitista en torno al combate contra la delincuencia, que se ha consolidado como la principal inquietud de la ciudadanía. "Brasil no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas", expresó tras sufragar en Río de Janeiro.
El legislador, quien se autodenomina más moderado que su progenitor, fundamentó su postulación en la promesa de sanear el país, poniendo especial atención en la inseguridad desbordada. Mientras Bolsonaro siguió el desarrollo del escrutinio desde Brasilia, Lula aguardó los boletines en un hotel situado en São Paulo.
Si bien los sondeos anticipaban una ventaja estrecha para Lula y una segunda vuelta programada para el 25 de octubre, los comicios dominicales favorecieron al candidato de la derecha.
El respaldo a Lula se concentra en el empobrecido noreste, sectores de menores recursos, mujeres y católicos, al tiempo que Bolsonaro predomina en el sur, sectores pudientes y la comunidad evangélica. Cerca de 160 millones de electores estaban habilitados para participar en la jornada.
Reacciones internacionales y figuras públicas
El futbolista Neymar se manifestó a través de sus redes sociales tras ejercer su derecho al voto vistiendo la camiseta del club Santos: "Hice mi parte. ¡Estamos juntos". Cabe recordar que, cuatro años atrás, el deportista respaldó la campaña reeleccionista de Jair Bolsonaro frente a Lula.
Hasta el momento, Donald Trump no ha otorgado un espaldarazo explícito a Flávio Bolsonaro, aunque ha señalado que sigue con atención el proceso electoral. El gobernante estadounidense ha recurrido a sanciones y gravámenes para presionar a Brasilia desde que Jair Bolsonaro fuera juzgado por cargos de golpismo y sentenciado a 27 años de presidio.
Durante los actos públicos de Flávio Bolsonaro, sus seguidores han ondeado banderas norteamericanas y retratos de Trump, mientras sectores de la izquierda muestran un firme rechazo a cualquier injerencia extranjera.
Victor Jorge Martins, gestor de eventos de 25 años y votante de Lula en Brasilia, declaró a la agencia AFP su temor de que "Flávio venderá Brasil a los extranjeros".
En un corto periodo, el senador logró recortar distancias en las encuestas a pesar de que trascendió una pesquisa en su contra por presuntas irregularidades en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Sus promesas incluyen una línea dura contra la criminalidad y disciplina fiscal ante el incremento de la deuda pública.
"Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad", manifestó Babiliana Figueira, bombera de 40 años e partidaria de Bolsonaro en Río de Janeiro.










