El malestar social en Madrid y en todo el territorio español llegó a un punto crítico tras la muerte de Maricarmen Abascal, una adulta mayor de 87 años que había sido desalojada de su residencia. Mientras persisten las manifestaciones y los campamentos en la Puerta del Sol, las agremiaciones sindicales principales se unieron al movimiento ciudadano para llamar a un paro general enfocado en el derecho habitacional fijado para el próximo 11 de noviembre.
Durante una entrevista con Mañanas Blu, Juan Roch, quien se desempeña como investigador en la Universidad Autónoma de Madrid y milita en el Movimiento por la Educación Pública y la Vivienda Nueva, analizó esta problemática que podría transformar el panorama político de cara a los comicios adelantados del 29 de noviembre.
El experto señaló que el fallecimiento de Maricarmen no constituye un hecho aislado, sino que actúa como la chispa que enciende el descontento acumulado a lo largo de casi diez años. Según indicó, la afectada enfrentó "7 años de acoso y derribo para una persona para que se fuese de su vivienda", inmueble en el cual había habitado por más de siete décadas.
Asimismo, el activista advirtió sobre la disparidad entre la complejidad del problema diario y la inacción del Estado: "llevaba 8 años gobernando un gobierno aparentemente, presuntamente progresista, que fue incapaz, sin embargo, de aprobar legislación que diese una respuesta contundente a la crisis de vivienda". De igual forma, recordó que en las urbes principales del país se registran cerca de cuatro desalojos diarios.
El paro nacional programado para el 11 de noviembre se erige como el eje principal de las protestas. Aunque el Ejecutivo ha intentado alinearse con el malestar ciudadano, el académico advierte que entre los manifestantes predomina "un sentimiento generalizado, diría yo, también al gobierno y a las políticas del gobierno, al menos de desafección, al menos de falta de confianza".
Esta ruptura con la administración actual y los sectores de izquierda —debilitados por su incapacidad para ofrecer soluciones concretas— podría traducirse en un ausentismo electoral. De acuerdo con el investigador, existe el riesgo latente de que la abstención facilite el retorno de sectores conservadores y de ultraderecha al poder tras las elecciones del 29 de noviembre.
La compleja situación inmobiliaria en territorio español afecta severamente a los jóvenes, quienes se ven marginados de la compra de vivienda y obligados a pagar alquileres elevados. En palabras de Roch, "está creciendo el número de personas que está en alquiler y sobre todo el número de personas que tiene que dedicar un gran porcentaje de su salario para pagar el alquiler".
Dicho incremento en los precios, aunado al costo de vida elevado, recuerda las movilizaciones históricas del movimiento 15M en 2011, posicionando a la vivienda como el asunto central del debate público y político en la nación.










