La Cancillería de Egipto citó al encargado de negocios de la legación colombiana en El Cairo para manifestar su inconformidad por la apertura de la embajada de este país en Jerusalén, de acuerdo con información difundida este viernes por el medio estatal MENA tras el reporte de una fuente oficial.
Desde el Gobierno egipcio manifestaron su "enérgica protesta y el rechazo categórico" a la reubicación de la sede diplomática desde Tel Aviv, calificando la decisión como un acto "unilateral e inaceptable" que vulnera el marco jurídico e histórico de la ciudad.
Durante el encuentro con el diplomático colombiano, las autoridades locales advirtieron que este tipo de "acciones irresponsables" perjudican las iniciativas internacionales dirigidas a consolidar la paz y el equilibrio en Medio Oriente, además de intensificar las hostilidades.
De igual manera, el ministerio hizo hincapié en la urgencia de preservar el estatus de la Jerusalén ocupada y de evitar decisiones unilaterales que pongan en riesgo la salida de los dos Estados para resolver el conflicto.
Por otro lado, un informante palestino explicó a la agencia EFE que el llamado al diplomático responde a los lineamientos fijados la semana anterior por el Consejo de la Liga Árabe, entidad que pidió convocar a los representantes colombianos en los países que integran tanto esta organización como la Organización para la Cooperación Islámica (OCI).
El propósito de estas diligencias es manifestar un rechazo formal ante lo que consideran una medida contraria a la ley por parte de Colombia, así como analizar el impacto que tendrá sobre los vínculos bilaterales.
En paralelo, los jefes de la diplomacia de 19 naciones de origen árabe e islámico, incluyendo a Egipto, emitieron un pronunciamiento conjunto para reprobar con firmeza la determinación del Ejecutivo colombiano.
Dicho cambio en la política exterior se materializó tras la llegada a la presidencia de Abelardo De la Espriella, quien en julio pasado ordenó mover la misión diplomática a Jerusalén luego de recomponer los nexos con Israel, los cuales habían sido interrumpidos por su antecesor en el cargo, Gustavo Petro.
Conforme a los lineamientos de las Naciones Unidas y de gran parte de la comunidad global, Jerusalén Este se considera un territorio bajo ocupación israelí desde 1967 y anexado en 1980 mediante una ley del Parlamento de Israel para declararla su capital única e indivisible, una acción catalogada por el Consejo de Seguridad de la ONU como contraria al derecho internacional.










