El próximo lunes 28 de septiembre, Geovany Andrés Rojas, conocido en el mundo del hampa como 'Araña', tendrá su primera aparición ante un tribunal federal en territorio estadounidense. La diligencia judicial quedó fijada para las 2:00 de la tarde y estará a cargo del juez federal adjunto Steve B. Chu.
Rojas, de 45 años, fue enviado a Estados Unidos en calidad de extraditado el pasado 25 de septiembre. El connacional tendrá que responder ante los estrados norteamericanos por los delitos de narcoterrorismo y conspiración internacional orientada al tráfico de cocaína.
Información suministrada por el Departamento de Justicia detalla que el procesado quedó en manos de autoridades de ese país en una base de la Policía Nacional ubicada en Bogotá. Más tarde, hacia las 4:30 de la tarde, aterrizó en una locación secreta de San Diego bajo la custodia de agentes federales de la DEA y el FBI.
Antecedentes judiciales y captura
Las actuaciones judiciales en contra de 'Araña' despegaron formalmente en 2025. Su captura en territorio colombiano se produjo el 12 de febrero de ese mismo año, amparada en una circular roja emitida por Interpol debido a sindicaciones por narcotráfico.
Semanas después, el 7 de marzo de 2025, un gran jurado federal perteneciente al Distrito Sur de California formalizó una imputación con dos cargos contra el ciudadano por su presunta vinculación con actividades de narcoterrorismo y distribución internacional de narcóticos.
Pese a que la Corte Suprema de Justicia dio luz verde de manera unánime a la extradición en octubre de 2025, el Departamento de Justicia indicó que el trámite quedó en pausa mientras el sindicado participaba en diálogos de paz entre el Ejecutivo colombiano y facciones armadas ilegales.
Fue el 26 de agosto de 2026 cuando se impartió la directriz para reactivar el traslado internacional. Treinta días más tarde, el implicado fue entregado a las autoridades norteamericanas en Bogotá para su posterior viaje a San Diego.
Nexos con grupos armados
De acuerdo con la investigación adelantada por Estados Unidos, Rojas fungió como cabecilla y portavoz de los Comandos de la Frontera, estructura señalada de manejar cultivos ilícitos y producción de cocaína en la zona suroccidental de Colombia. Los reportes oficiales indican que esta facción imponía su dominio mediante el uso sistemático de las armas.
Adicionalmente, el reporte oficial destaca que el procesado hizo parte de las FARC, firmó el pacto de paz en 2016 y posteriormente reanudó su accionar delictivo en la clandestinidad. El propio individuo ha manifestado públicamente que los Comandos de la Frontera operan como un componente de la Segunda Marquetalia.










