En las próximas horas, el presidente Abelardo De La Espriella sostendrá una conversación telefónica con el congresista demócrata Gregory Meeks, figura clave de esa colectividad en los Estados Unidos. El acercamiento se da en medio de la controversia provocada por el espaldarazo público que el mandatario le dio a la candidata republicana al Senado, María Elvira Salazar.
Los pormenores de esta comunicación fueron dados a conocer por la periodista Sylvia Patiño en el programa Mañanas Blu. Según explicó, la charla tiene como propósito principal atender los reparos formulados por Meeks respecto a la intromisión del jefe de Estado colombiano en la política interna estadounidense, además de recalcar la urgencia de cuidar el respaldo bipartidista que históricamente ha sostenido la agenda bilateral.
Origen de la tensión diplomática
La polémica estalló luego de que De La Espriella difundiera un video exteriorizando su favoritismo hacia Salazar, con quien conserva lazos de amistad e incluso financió campañas previas antes de llegar a la Casa de Nariño.
Ante esto, el legislador demócrata alzó su voz mediante un pronunciamiento donde subrayó que la elección de los representantes al Congreso norteamericano corresponde exclusivamente a sus ciudadanos, sin injerencias de gobernantes extranjeros. Asimismo, Meeks advirtió que si el presidente colombiano pretende conservar el apoyo de ambos partidos a la relación bilateral, tendrá que abstenerse de realizar conductas que pongan en peligro dicha alianza.
El congresista también expresó inquietud por cualquier movida que logre debilitar los lazos construidos a lo largo de los años entre ambas naciones. Aunque reconoció la solidez de dichos vínculos, enfatizó en la necesidad de blindar la cooperación bilateral frente a discrepancias políticas.
Respuesta y búsqueda de acercamiento
Las advertencias del legislador motivaron una pronta reacción del gobernante colombiano, quien al cabo de pocas horas emitió un pronunciamiento de corte conciliador para subrayar que los lazos diplomáticos están por encima de las querellas partidistas.
De acuerdo con los reportes, la llamada servirá para que el mandatario ratifique ante Meeks la voluntad de su administración por conservar y estrechar lazos con las dos principales fuerzas políticas de la potencia del norte. En su momento, De La Espriella recordó la vigencia histórica del vínculo:
Colombia y EE.UU. tenemos 204 años de fructíferas relaciones. En Colombia hemos mantenido apoyo multipartidista y en EE.UU. el respaldo de esta alianza a lo largo de su historia lo han refrendado republicanos y demócratas.
Con este paso, el Gobierno busca bajarle el voltaje a la crisis y recalcar que el trabajo conjunto debe mantenerse al margen de quién controle las instituciones estadounidenses.
El perfil de Gregory Meeks
Durante la mesa de análisis de Mañanas Blu se destacó que el respaldo de republicanos y demócratas ha sido vital para el país en hitos como la ejecución del Plan Colombia y la posterior asignación de partidas presupuestales.
La llamada adquiere especial relevancia debido a la influencia de Meeks en la política exterior de su país y su rol como interlocutor viable para la administración colombiana. Incluso, se recordó que el congresista felicitó a De La Espriella tras su triunfo electoral y asistió a su ceremonia de posesión.
Los analistas del medio señalaron que Meeks se aleja del ala más progresista de su partido y se comporta como un dirigente pragmático dispuesto a colaborar con el Ejecutivo colombiano, un factor que ganaría mayor peso dependiendo de cómo quede conformada la Cámara de Representantes tras los comicios de mitad de periodo en EE. UU., donde proyecciones de plataformas como Decision Desk estimaban un 77 % de probabilidad de triunfo demócrata en esa instancia.










